El Big Three de Detroit intenta evitar a última hora una temible huelga para el sector automotriz en EEUU

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Stellantis asegura haber alcanzado un principio de acuerdo con el sindicato UAW que ha puesto en jaque a General Motors y Ford. Reclaman un aumento salarial del 46%

Cartel del sindicato protestando contra General Motors, en 2019.JEFF KOWALSKYAFP

La amenaza de huelga sobre los gigantes de la industria automotriz de Estados Unidos, el llamado Big Three de Detroit, seguía latente el lunes por la mañana, tres días antes de que se venza el plazo para renovar el convenio colectivo de los trabajadores del sector con General Motors, Ford y Stellantis. Los líderes del sindicato United Auto Workers (UAW, por sus siglas en inglés) exigen un aumento salarial del 20% de inmediato y de subidas adicionales cada año durante los cuatro años de la duración del nuevo contrato, lo que supondría un incremento del 46% en total.

Desde el sindicato informaron el viernes que tanto Ford como General Motors han ofrecido un incremento del 10% mientras que Stellantis, la compañía que engloba marcas como Dodge, Chrysler o Jeep, parece dispuesta llegar hasta el 14,5% para evitar una huelga que podría suponer un golpe superior a los 1.000 millones de dólares para la economía de Estados Unidos.

Shawn Fain, presidente de UAW, ha tildado esas propuestas de «insultantes» teniendo en cuenta el buen desempeño de las tres compañías en los últimos años. «Beneficios récord significan contratos récord», dijo Fain a principios de agosto a través de Facebook. Saben que la peticiones son agresivas pero «justificadas» a tenor del aumento del 40% en los sueldos de los tres presidentes ejecutivos. «Nuestros miembros valen tanto o más», indicó.

Exigen además seguridad en las pensiones para todos los trabajadores, restablecer los beneficios médicos para los miembros jubilados y el derecho a intentar frenar el cierre de plantas que han dejado sin trabajo a multitud de comunidades. El Big Three ha echado el cerrojo a 65 fábricas en las últimas dos décadas.

Pese a la evidente distancia entre las partes, desde Stellantis manifestaron el lunes su optimismo de evitar la huelga tras alcanzar un acuerdo tentativo con la UAW en términos de sanidad y medidas de seguridad, además de una nueva propuesta económica.

«Aún queda trabajo por hacer, pero sabemos que Stellantis y la UAW tienen un interés compartido en estas discusiones: alcanzar un acuerdo que asegure el futuro de nuestros empleados y sus familias», dijo Tobin Williams, vicepresidente de recursos humanos en Norteamérica, en un correo electrónico a los empleados. «Estamos en un buen camino y seguimos comprometidos a alcanzar un acuerdo tentativo sin un paro laboral que afectaría negativamente a nuestros empleados y clientes».

Los miembros del sindicato tienen a favor el buen momento que atraviesa el mercado automotriz en EEUU. Precios cerca de niveles récord para la mayoría de los modelos que han dejado marcas históricas de ingresos en la caja tanto como de GM como de Ford. Por eso hay optimismo de que haya margen para negociar Expertos y que la huelga, que podría comenzar el jueves a medianoche, se acabe evitando.